En mi escritorio tengo como un muro con algunos de mis recuerdos de Luxemburgo, Bruselas, Brujas, Budapest, La Haya y Berlín. Postales, imanes, vasos, fotos y stroopwaffles!
lunes, 26 de noviembre de 2012
Berlín
Siempre imaginé a Berlín cmo una ciudad fría, llena de recuerdos de la época de los Nazis y con gente resentida por precisamente eso. Sin embargo, resultó ser totalmente lo contrario y a pesar que si hay mil huellas del nazismo, estas, como dijo nuestro guía, están para recordar lo que no debe pasar nunca más.
Qué puedo decir de Berlín? Que estoy enamorada, que cuatro días no son suficientes, que ya quiero volver, que sus edificios y monumentos son increíbles y que es una ciudad en la que sin duda me gustaría vivir.
Se suponía que este viaje lo iba a hacer con Fa, Pame y Mica pero Pame perdió su vuelo y jueves y nunca llegó. La extrañamos un montón pero fue un viaje lindísimo con mi mejor amiga y mi prima.
Fa y yo llegamos a Berlín el miércoles y Mica el jueves. Viajamos on Easy Jet (que no nos dejó viajar ni con mi mini carterita, solo con nuestro carry on). Después de mi último vuelo (Budapest- Amsterdam), que fue el peor de mi vida, estaba un poco nerviosa pero gracias a mis genes maternos, me quedé dormida antes de despegar y me desperté cuando ya habíamos aterrizado. Gracias madre! nunca más me burlaré de ti.
Llegamos a Berlín y tuvimos que tomar cuatro trenes para llegar al hotel. Todavía me sorprendo lo fácil que se nos va haciendo ubicarnos, saber qué tren tomar y entender las líneas de metro. Me acuerdo cuando llegamos a Amsterdam y solo quería llorar porque no entendía nada. Esta vez mi mapa está literalmente destrozado por todo lo que lo he usado.
Llegamos al hotel (Wombat <3 ) y como nos moríamos de hambre, salimos a comer a un lugar que la recepcionista nos recomendó. Me comí un pan con espinaca, huevo y queso BUENASO. Lo más próximo que voy a estar a un pastel de acelga hasta febrero así que lo disfruté al máximo.
Al día siguiente salimos a caminar por unas calles cercanas al hotel, entramos a tiendas y comimos algo típico de Berlín pero nada especial. Cuando volvimos al hotel, Mica ya había llegado. Caminamos un poco más con ella y nos fuimos al museo de DDR. Es un museo chiquito pero super interactivo e interesante donde te cuentan cómo era la vida de todos los que vivían en la parte soviética de Berlín. Te muestran los carros que utilizaba, cómo eran las casas, la música que escuchaban, qué hacían para divertirse, etc.
Al día siguiente fuimos a un museo gratuito que se llama Topografía del Terror. Definitivamente mi museo preferido en Berlín y uno de los mejores museos a los que he ido. Este museo cuenta cómo comenzó el Nazismo, cómo se fue expandiendo, cómo afecto a diferentes grupos, cómo terminó y también la post-guerra. Tiene un montón de información, separan por ejemplo por lo que pasaron los homosexuales, los gitanos, los judíos polacos, los judíos alemanes, los presos políticos, etc. Hay fotos realmente impresionantes, testimonios que no puedes creer. Es uno de esos museos que le tienes que dedicar una mañana completa para poder leerte todo, ver todas las fotos e interiorizar todo. Llegamos a las 11:39 y teníamos que tomar un tour a la 1, para mi no fue el tiempo suficiente y por eso regresé al día siguiente.
Me he vuelto adicta a los free walking tours y todos mis amigos que han estado en Berlín me recomendaron hacerlo y es en verdad el mejor que he tomado hasta ahora. Duró tres horas y media y fue super completo, interesante y gracioso. El guía era un español, muy buena onda que tenía opiniones muy interesantes y no dejaba de relacionar todo con la situación política en España. Fuimos por todo Berlín:
Qué puedo decir de Berlín? Que estoy enamorada, que cuatro días no son suficientes, que ya quiero volver, que sus edificios y monumentos son increíbles y que es una ciudad en la que sin duda me gustaría vivir.
Se suponía que este viaje lo iba a hacer con Fa, Pame y Mica pero Pame perdió su vuelo y jueves y nunca llegó. La extrañamos un montón pero fue un viaje lindísimo con mi mejor amiga y mi prima.
Fa y yo llegamos a Berlín el miércoles y Mica el jueves. Viajamos on Easy Jet (que no nos dejó viajar ni con mi mini carterita, solo con nuestro carry on). Después de mi último vuelo (Budapest- Amsterdam), que fue el peor de mi vida, estaba un poco nerviosa pero gracias a mis genes maternos, me quedé dormida antes de despegar y me desperté cuando ya habíamos aterrizado. Gracias madre! nunca más me burlaré de ti.
Llegamos a Berlín y tuvimos que tomar cuatro trenes para llegar al hotel. Todavía me sorprendo lo fácil que se nos va haciendo ubicarnos, saber qué tren tomar y entender las líneas de metro. Me acuerdo cuando llegamos a Amsterdam y solo quería llorar porque no entendía nada. Esta vez mi mapa está literalmente destrozado por todo lo que lo he usado.
Llegamos al hotel (Wombat <3 ) y como nos moríamos de hambre, salimos a comer a un lugar que la recepcionista nos recomendó. Me comí un pan con espinaca, huevo y queso BUENASO. Lo más próximo que voy a estar a un pastel de acelga hasta febrero así que lo disfruté al máximo.
Al día siguiente salimos a caminar por unas calles cercanas al hotel, entramos a tiendas y comimos algo típico de Berlín pero nada especial. Cuando volvimos al hotel, Mica ya había llegado. Caminamos un poco más con ella y nos fuimos al museo de DDR. Es un museo chiquito pero super interactivo e interesante donde te cuentan cómo era la vida de todos los que vivían en la parte soviética de Berlín. Te muestran los carros que utilizaba, cómo eran las casas, la música que escuchaban, qué hacían para divertirse, etc.
Al día siguiente fuimos a un museo gratuito que se llama Topografía del Terror. Definitivamente mi museo preferido en Berlín y uno de los mejores museos a los que he ido. Este museo cuenta cómo comenzó el Nazismo, cómo se fue expandiendo, cómo afecto a diferentes grupos, cómo terminó y también la post-guerra. Tiene un montón de información, separan por ejemplo por lo que pasaron los homosexuales, los gitanos, los judíos polacos, los judíos alemanes, los presos políticos, etc. Hay fotos realmente impresionantes, testimonios que no puedes creer. Es uno de esos museos que le tienes que dedicar una mañana completa para poder leerte todo, ver todas las fotos e interiorizar todo. Llegamos a las 11:39 y teníamos que tomar un tour a la 1, para mi no fue el tiempo suficiente y por eso regresé al día siguiente.
Me he vuelto adicta a los free walking tours y todos mis amigos que han estado en Berlín me recomendaron hacerlo y es en verdad el mejor que he tomado hasta ahora. Duró tres horas y media y fue super completo, interesante y gracioso. El guía era un español, muy buena onda que tenía opiniones muy interesantes y no dejaba de relacionar todo con la situación política en España. Fuimos por todo Berlín:
- La puerta de Brandenburgo (Napoleón se la llevó a París como trofeo de guerra y fue recuperada después)
- El bunker de Hitler (por lo menos donde estaba porque le pusieron concreto y ahora solo puedes pararte donde estaba)
- Muro de Berlín
- Charlie check-point
- Ministerio de Finanzas (un edificio construido en la época de Hitler)
- La ópera
- Catedral
- Parlamento
- TODO
| Catedral |
| Muro de Berlín |
| Ampelmann - el hombre que cruza |
| Actual ministerio de finanzas, edificio hecho en la época de los Nazis |
| Universidad |
| Recuerdo de todos los muertos durante la época Nazi |
| Puerta de Brandenburgo. Napoleón se la llevó a París como trofeo de guerra. Luego de la guerra, los alemanes la recuperaron |
Muertas, fuimos a comer al lugar donde Fa y yo comimos la primera noche. Se convirtió en nuestro sitio favorito. Era barato, buenaso y podías comer de todo. Luego, muertas pero con la barriga llena, fuimos al hotel a descansar antes de salir. Compramos tres tipos de cerveza diferentes y salimos a buscar una discoteca que se llamaba weekend. Dimos vueltas por 30 minutos, preguntamos cómo locas pero nunca lo encontramos. Unos ingleses nos dijeron que ellos estaban en las mismas y que llevaban tres días en Berlín y nunca habían entrado a ninguna. No nos sentimos tan mal.
Estabamos tomando un tren para ir a otra discoteca cuando nos encontramos con nuestro guía español que nos dijo que podíamos ir con él a otra discoteca. Cuando llegamos, nos dimo scuenta que era un fiesta de puros españoles y que teníamos que pagar diez euros. Mejor nos íbamos a España! Nos regresamos al hotel, muertas por "tanta juerga".
El sábado decidimos ir en un tour a Sachsenhausen, el campo de concentración más cercano a Berlín. Este lugar merece un post aparte pero no puedo dejar de contarles que fue impresionante. ¿Por qué tanto odio? ¿Por qué tanta necesidad de sentirse superiores? ¿Por qué tanto maltrato? Los prisioneros dejaban de ser personas para convertirse en objetos, se morían de hambre, comían solo 500 calorías diarios y todo esto menos de 80 años atrás!!!
Regresamos a la ciudad (o por lo menos al centro) muertas. El frío, a pesar que tenía tres panties, mis leggings, tres polos y mi super casaca, fue impresionante. Las chicas se fueron a descansar y yo me fui a terminar de ver topografía del terror. Regresé, dormí un poco, comimos algo y regresamos a alistarnos. Salimos a un bar chiquito, escondido pero bonito que me hizo acordar un poco a los bares caletas de Barranco.
En nuestro último día, fuimos a la parte del Muro donde han pintado varios artistas. Alguno dibujos bastante locos, otros muy bonitos. Regresamos a la puerta de Brandenburgo, el parlamento, la catedral (preciosa!!9, compramos souvenirs y nos regresamos al hotel.
| Postres de manzana, deliciosos! |
| Separadas por el murooo |
Ha sido un viaje espectacular. Amé Berlín y quiero volver YA.
21nov-26nov
jueves, 8 de noviembre de 2012
Música en La Haya
Al igual que Amsterdam, La Haya también tiene canales preciosos. Antes que comenzara a hacer mucho frío, hubo "Jazz en el Canal". A pesar que resultó no ser jazz sino todo tipo de música, la pasamos increíbles. Habían como pequeños "puertos" donde la gente se sentaba y esperaba que los músicos llegaran en barcos. Ellos tocaban tres o cuatro canciones y luego se iban al próximo puerto. Me encantó.
Logré filmar un poco de una canción, creo que no se oye muy bien pero por lo menos para que se den una idea :)
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Algunas fotos de La Haya
Bienvenidos a Nieuwstraat
Cuando resevamos nuestro cuarto, mi mejor amiga Fabiola y yo estabamos bastantes asustadas por el tamaño. 29 metros cuadrados para las dos. 29 metros cuadrados donde tenía que haber una cocina, un baño, dos camas y dos escritorios. En fin, 29 METROS CUADRADOS. Después de caminar como locas por tres días en Amsterdam y jalar nuestras maletotas por todas las estaciones de tren posibles, llegamos a La Haya, abrimos con miedo nuestro cuarto y nos encantó. Desde ahí, aunque me parezca raro decirlo porque no es Lima ni Centenario, Nieuwstraat ha sido mi casa/cuarto. Asi que, bienvenidos!
Entras y eso es lo primero que ves, nuestro pequeño comedor, las camas, los lockers/closets y nuestra ventana con cortinas rojas. A la derecha está un colgador donde ponemos nuestros sacos y paraguas y a la izquierda, la puerta del baño. Si avanzas un poco más, a la izquierda encontrarás nuestra cocina.
Luego vienen las dos camas y en el centro mi estante con un marco de fotos que nos regalo Pamela con fotos de las tres.
Luego vienen las dos camas y en el centro mi estante con un marco de fotos que nos regalo Pamela con fotos de las tres.
Al otro lado de mi cama está mi escritorio y en mi escritorio fotos de mis papas y de mi hermano <3
Este es Nieuwstraat, mi casa hasta febrero :)
lunes, 15 de octubre de 2012
Luxemburgo, Bruselas y Brujas
El
jueves a las 9:15 tomamos nuestro tren a Luxemburgo, éramos 5: Fa, Ale, Mariana
(Colombia), Courtney (Australia) y yo. Para no gastar en comida, llevé mi
lonchera: zanahoria cortada, yogurt con cornflakes, stroopwaffles, 1 litro de
agua y dos panes con queso y jamón. Hicimos una parada de 30 minutos
en Bruselas y luego tomamos otro tren para Luxemburgo. La vista desde el tren era preciosa, todo está verde, pasamos por molinos, puentes, casitas, casotas, todo. Me encantó viajar por tren porque así sea más largo que hacerlo por avión, ves más cosas y “conoces” más. En el
camino, no me acuerdo quién preguntó si alguien sabía la dirección o por lo
menos el nombre del hotel y NADIE lo sabía. No se cómo lo conseguimos y
tan pronto nos bajamos del tren preguntamos cómo llegar. Una chica de
información turística nos dijo que tomemos un bus pero cuando le preguntamos al
pata del bus nos dijo que nos subiéramos a otro: GRAN ERROR. Estuvimos
caminando por medio Luxemburgo buscando nuestro hotel. Por suerte
hay muchas conexiones de internet gratis en la calle y Mariana pudo conseguir
direcciones en google maps. El albergue quedaba debajo de un puente así que tuvimos que bajar mil escaleras con
nuestras maletas, pero llegamos y el albergue era PRECIOSO. Nos separamos, Ale y Courtney durmieron juntas y
Mari, Fa y yo dormimos en un cuarto de cuatro: cuando llegamos en la noche,
después de salir en la noche, llegamos al cuarto y nos encontramos con una chica en la otra
cama.
Tan
pronto nos acomodamos, nos reunimos abajo y como todas se morían de hambre
pregunté a un pata de la recepción en dónde podíamos comer algo rico y
barato. Se rió en mi cara. Me dijo que ahí hasta McDonalds era caro
(una hamburguesa cuesta 8 o 9 euros) y que mejor comiéramos algo en el hotel y
luego saliéramos. Todas se comieron un menú que era un buffet de
ensaladas, arroz con una presa de pollo y postre. Como yo no tenía mucha
hambre y estaba en modo ahorrador, me comí un menú de niños. Por 5 euros me dieron un buen plato de
tallarines y un quequito de chocolate. Luego salimos a caminar por la
ciudad. PRECIOSA. Estuvimos dando vueltas, perdidas, nos
encontramos con unos músicos que estaban tocando jazz en la calle, con plazas
preciosas, con tiendas suuuper fichas y luego les preguntamos a unos patas
dónde podíamos a tomar algo tranquilas (CHURROOOS) y nos recomendaron un bar de
lo más bonito. Fuimos, me tomé una copa de vino chileno por 4 euros
y nos quedamos conversando ahí hasta las 11 que nos fuimos muertas al hotel.
Al día siguiente, nos
encontramos a las 8 abajo para tomar desayuno, BUENASO. Comimos un montón para no tener que gastar mucho en el almuerzo y de hecho, Fa,
Mari y yo nos hicimos un sándwich más y como buenas
latinoamericanas/mochileras/miseas, nos los llevamos para más tarde.
Lo bonito de Luxemburgo es el paisaje, ver las casas, las plazas y
los parques. Así que nos dedicamos a caminar por toda la ciudad.
Hay una fortaleza y desde ahí ves un río y unas casitas preciosas. Me
encantó la ciudad, aunque es bastante tranquila. A veces hasta
parecía que no había nadie. Todo lo que ves es como de película, te
sientes en un cuento de hadas.
A
las 4pm nos fuimos a la estación y tomamos nuestro tren a Bruselas. Ahí
nos iban a dar el encuentro Pamela y Carolina, otra chica colombiana. Durante
el camino, dormir sin ninguna vergüenza. Estaba al frente de unas señoras
y fácil ronqué o babeé pero estaba TAN cansada que no me importó.
Llegamos a Bruselas y quisimos comprar nuestro pasaje a Brujas de una vez
y preguntar cómo llegar al hotel pero TODOS malísima onda y súper
malhumorados. Al final, tuvimos que entrar a un hotel afuera y
preguntar cómo llegar. El hotel estaba tan lejos de la estación que el
mapa que nos dieron en el lobby no lo mostraba. Caminamos un MONTÓN y al
fin llegamos. Pame, Fa y yo dormimos en una habitación de 10 mujeres que
estaba cruzando un patio chiquito, así que teníamos que cruzarlo para ir al
baño y a las duchas que SIII ERAN COMPARTIDAS! Nunca había querido tanto las sandalias que mi mamá me dio para bañarme en los hoteles.
Nos MORIAMOS de hambre así que salimos a buscar algo de comer.
Encontramos una pizzería pero a Mariana y a mi nos pareció carísima así que las
demás se quedaron y nosotras nos fuimos a un supermercado, compramos una
ensalada y nos fuimos al hostal a comer. Luego, todas nos bañamos y nos
alistamos para salir a una calle que se llama Delirium. Mientras nos
alistábamos, nos hicimos amigos de unos patas de Costa Rica que estaban
haciendo un road trip por toda Europa y se unieron a nuestro plan. Esta
calle, tiene bares enormes y uno de estos bares se llama precisamente Delirium
y tiene el record Guinness de tener la mayor variedad de cerveza en un solo
lugar. Me tomé una cerveza belga que se llama Leffe, buenasa y otra
cerveza de galletas que sabía a Navidad <3 Me gustó pero de hecho me llegó a
cansar. También probé, de los demás, cerveza de fresa, mango, cereza,
chocolate y otras cervezas belgas. Nos encontramos con más gente de la
universidad y nos fuimos a una discoteca que nunca encontramos! En la mitad del
camino, las chicas y los de Costa Rica nos fuimos a McDonalds para comer algo y
nos regresamos al hostal.
Al día siguiente salimos
a las 9 para comenzar nuestro recorrido. No teníamos mucho tiempo y las
cosas que queríamos visitar no estaban muy cerca así que por 6 euros compramos
un pase de metro para todo el día. Nos volvimos unas expertas.
Comenzamos por el Atomium que era lo más lejos. Es una construcción en
forma de átomo que lo único que le rescato es la espectacular vista de todo
Bélgica. Lo demás, es arte pero demasiado moderno como unas sillas
colgantes, NADA especial. Luego nos fuimos al centro y vimos todos
los edificios, la plaza principal con edificios PRECIOSO y luego fuimos a ver
al Manneken Pis que como me habían dicho era ENANO. Luego las chicas se
quisieron quedar por ahí comiendo waffles pero Mari y yo nos fuimos al Palacio
de Justicia que con mala suerte lo estaban arreglando pero tal y como me dijo mi mamá, es igualito al de Lima.
Habíamos
quedado en encontrarnos con las otras chicas a las 6pm para tomar el otro tren
así que corrimos como locas, alcanzamos los trenes y llegamos al hotel.
Salimos corriendo todas a la estación y tomamos nuestro siguiente tren para
Brujas. Este tren fue mucho más corto, llegamos a Brujas cuando ya estaba
oscuro pero esta vez si tomamos el bus correcto y nos dejó en la puerta
del hotel. Por primera vez en el viaje dormimos todas juntas pero
el cuarto era mixto y de 16 personas así que lo compartimos con un pata de
Letonia, dos canadienses y un español. Todos buenísima gente.
Nos arreglamos y salimos, primero fuimos a un bar y luego a una discoteca pero
estábamos todas muertas y nos regresamos a la 1. Para saber a cuál
discoteca ir, le preguntamos a un pata (churro otra vez) a cuál debíamos ir y
nos recomendó una que se llamaba “La Bodeguita”. Fuimos y cuando
estábamos entrando nos lo encontramos otra vez y me dijo “Ella si habla
español!” (al momento de preguntarle a dónde debíamos ir me sacó el dejo y me
dijo algunas cosas en español). El punto es que la chica era de Sevilla y
cuando le dije que me llamaba Macarena casi se muere porque la virgen de donde
vive es la Virgen de la Macarena. Casi llora y casi lloro con ella porque
era la primera o segunda vez que alguien asocia mi nombre con la Virgen y no
con la canción!! Llegué al hostal y me acosté al toque porque estaba
cansada pero oía a alguien moverse y ya pensaba que nos iba a violar o robar
así que me puse mis audífonos y ahí si me quedé dormidasa. Nos
despertamos a las 8:30 a tomar desayuno y salimos a las 9:30 a conocer todo .
Estuvimos caminando más tranquilas porque sabíamos que teníamos tiempo,
podíamos coger el último tren que salía a las 8:30. Brujas,
PRECIOSO!!!!!!!!!!!!! Es muy parecido a Luxemburgo pero más acogedor, con más
movimiento y con canales.
También
vimos la Venus de Brujas que la hizo Miguel Ángel, muy bonita. Su mano
está puesta en forma de M para que se pueda distinguir que es de él. Si tienes menos e 26 años, la entrada te cuesta 1 euro. Luego fuimos a un museo de chocolate, fue interesante. Habla de dónde es
y de todo el proceso. Vendían chocolate de Perú pero estaba agotado así
que todo un éxito. Caí en la tentación y me compré una taza que dice
“Chocolat” y tiene una cucharita al costado y un kit chiquito para hacer fondue.
Después,
nos fuimos al hostal, sacamos nuestras cosas y nos fuimos a la estación de
tren. Tomamos un tren en teoría directo pero hubo un accidente y dijeron
que no podían pasar por La Haya y que nos teníamos que bajar en la siguiente
estación para tomar otro tren. Obviamente primero dijeron todo esto en
holandés y supe que algo iba mal porque todo el mundo se paró así que le
pregunté a un pata qué decían y casi me muero. Nos bajamos al toque y
corrimos para tomar el otro tren. Bajamos escaleras eléctricas corriendo, cargamos nuestras maletas, todo un lío para llegar al spoor y darnos cuenta que el tren llegaba en 10 minutos. Cuando llegamos a La Haya no me lo
creía. Fue raro sentir que “estaba en casa” y que no era Lima.
Mis recuerdos: mi kit de fondue, un vaso de cerveza que me robé de Delirium (si, Europa me ha vuelto tacaña y ladrona), la botella de la cerveza de galleta y mi nueva taza.
Luxemburgo: jueves 04 al viernes 05
Bruselas: viernes 05 al sábado 06
Brujas: sábado 06 al domingo 07
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