El
jueves a las 9:15 tomamos nuestro tren a Luxemburgo, éramos 5: Fa, Ale, Mariana
(Colombia), Courtney (Australia) y yo. Para no gastar en comida, llevé mi
lonchera: zanahoria cortada, yogurt con cornflakes, stroopwaffles, 1 litro de
agua y dos panes con queso y jamón. Hicimos una parada de 30 minutos
en Bruselas y luego tomamos otro tren para Luxemburgo. La vista desde el tren era preciosa, todo está verde, pasamos por molinos, puentes, casitas, casotas, todo. Me encantó viajar por tren porque así sea más largo que hacerlo por avión, ves más cosas y “conoces” más. En el
camino, no me acuerdo quién preguntó si alguien sabía la dirección o por lo
menos el nombre del hotel y NADIE lo sabía. No se cómo lo conseguimos y
tan pronto nos bajamos del tren preguntamos cómo llegar. Una chica de
información turística nos dijo que tomemos un bus pero cuando le preguntamos al
pata del bus nos dijo que nos subiéramos a otro: GRAN ERROR. Estuvimos
caminando por medio Luxemburgo buscando nuestro hotel. Por suerte
hay muchas conexiones de internet gratis en la calle y Mariana pudo conseguir
direcciones en google maps. El albergue quedaba debajo de un puente así que tuvimos que bajar mil escaleras con
nuestras maletas, pero llegamos y el albergue era PRECIOSO. Nos separamos, Ale y Courtney durmieron juntas y
Mari, Fa y yo dormimos en un cuarto de cuatro: cuando llegamos en la noche,
después de salir en la noche, llegamos al cuarto y nos encontramos con una chica en la otra
cama.
Tan
pronto nos acomodamos, nos reunimos abajo y como todas se morían de hambre
pregunté a un pata de la recepción en dónde podíamos comer algo rico y
barato. Se rió en mi cara. Me dijo que ahí hasta McDonalds era caro
(una hamburguesa cuesta 8 o 9 euros) y que mejor comiéramos algo en el hotel y
luego saliéramos. Todas se comieron un menú que era un buffet de
ensaladas, arroz con una presa de pollo y postre. Como yo no tenía mucha
hambre y estaba en modo ahorrador, me comí un menú de niños. Por 5 euros me dieron un buen plato de
tallarines y un quequito de chocolate. Luego salimos a caminar por la
ciudad. PRECIOSA. Estuvimos dando vueltas, perdidas, nos
encontramos con unos músicos que estaban tocando jazz en la calle, con plazas
preciosas, con tiendas suuuper fichas y luego les preguntamos a unos patas
dónde podíamos a tomar algo tranquilas (CHURROOOS) y nos recomendaron un bar de
lo más bonito. Fuimos, me tomé una copa de vino chileno por 4 euros
y nos quedamos conversando ahí hasta las 11 que nos fuimos muertas al hotel.
Al día siguiente, nos
encontramos a las 8 abajo para tomar desayuno, BUENASO. Comimos un montón para no tener que gastar mucho en el almuerzo y de hecho, Fa,
Mari y yo nos hicimos un sándwich más y como buenas
latinoamericanas/mochileras/miseas, nos los llevamos para más tarde.
Lo bonito de Luxemburgo es el paisaje, ver las casas, las plazas y
los parques. Así que nos dedicamos a caminar por toda la ciudad.
Hay una fortaleza y desde ahí ves un río y unas casitas preciosas. Me
encantó la ciudad, aunque es bastante tranquila. A veces hasta
parecía que no había nadie. Todo lo que ves es como de película, te
sientes en un cuento de hadas.
A
las 4pm nos fuimos a la estación y tomamos nuestro tren a Bruselas. Ahí
nos iban a dar el encuentro Pamela y Carolina, otra chica colombiana. Durante
el camino, dormir sin ninguna vergüenza. Estaba al frente de unas señoras
y fácil ronqué o babeé pero estaba TAN cansada que no me importó.
Llegamos a Bruselas y quisimos comprar nuestro pasaje a Brujas de una vez
y preguntar cómo llegar al hotel pero TODOS malísima onda y súper
malhumorados. Al final, tuvimos que entrar a un hotel afuera y
preguntar cómo llegar. El hotel estaba tan lejos de la estación que el
mapa que nos dieron en el lobby no lo mostraba. Caminamos un MONTÓN y al
fin llegamos. Pame, Fa y yo dormimos en una habitación de 10 mujeres que
estaba cruzando un patio chiquito, así que teníamos que cruzarlo para ir al
baño y a las duchas que SIII ERAN COMPARTIDAS! Nunca había querido tanto las sandalias que mi mamá me dio para bañarme en los hoteles.
Nos MORIAMOS de hambre así que salimos a buscar algo de comer.
Encontramos una pizzería pero a Mariana y a mi nos pareció carísima así que las
demás se quedaron y nosotras nos fuimos a un supermercado, compramos una
ensalada y nos fuimos al hostal a comer. Luego, todas nos bañamos y nos
alistamos para salir a una calle que se llama Delirium. Mientras nos
alistábamos, nos hicimos amigos de unos patas de Costa Rica que estaban
haciendo un road trip por toda Europa y se unieron a nuestro plan. Esta
calle, tiene bares enormes y uno de estos bares se llama precisamente Delirium
y tiene el record Guinness de tener la mayor variedad de cerveza en un solo
lugar. Me tomé una cerveza belga que se llama Leffe, buenasa y otra
cerveza de galletas que sabía a Navidad <3 Me gustó pero de hecho me llegó a
cansar. También probé, de los demás, cerveza de fresa, mango, cereza,
chocolate y otras cervezas belgas. Nos encontramos con más gente de la
universidad y nos fuimos a una discoteca que nunca encontramos! En la mitad del
camino, las chicas y los de Costa Rica nos fuimos a McDonalds para comer algo y
nos regresamos al hostal.
Al día siguiente salimos
a las 9 para comenzar nuestro recorrido. No teníamos mucho tiempo y las
cosas que queríamos visitar no estaban muy cerca así que por 6 euros compramos
un pase de metro para todo el día. Nos volvimos unas expertas.
Comenzamos por el Atomium que era lo más lejos. Es una construcción en
forma de átomo que lo único que le rescato es la espectacular vista de todo
Bélgica. Lo demás, es arte pero demasiado moderno como unas sillas
colgantes, NADA especial. Luego nos fuimos al centro y vimos todos
los edificios, la plaza principal con edificios PRECIOSO y luego fuimos a ver
al Manneken Pis que como me habían dicho era ENANO. Luego las chicas se
quisieron quedar por ahí comiendo waffles pero Mari y yo nos fuimos al Palacio
de Justicia que con mala suerte lo estaban arreglando pero tal y como me dijo mi mamá, es igualito al de Lima.
Habíamos
quedado en encontrarnos con las otras chicas a las 6pm para tomar el otro tren
así que corrimos como locas, alcanzamos los trenes y llegamos al hotel.
Salimos corriendo todas a la estación y tomamos nuestro siguiente tren para
Brujas. Este tren fue mucho más corto, llegamos a Brujas cuando ya estaba
oscuro pero esta vez si tomamos el bus correcto y nos dejó en la puerta
del hotel. Por primera vez en el viaje dormimos todas juntas pero
el cuarto era mixto y de 16 personas así que lo compartimos con un pata de
Letonia, dos canadienses y un español. Todos buenísima gente.
Nos arreglamos y salimos, primero fuimos a un bar y luego a una discoteca pero
estábamos todas muertas y nos regresamos a la 1. Para saber a cuál
discoteca ir, le preguntamos a un pata (churro otra vez) a cuál debíamos ir y
nos recomendó una que se llamaba “La Bodeguita”. Fuimos y cuando
estábamos entrando nos lo encontramos otra vez y me dijo “Ella si habla
español!” (al momento de preguntarle a dónde debíamos ir me sacó el dejo y me
dijo algunas cosas en español). El punto es que la chica era de Sevilla y
cuando le dije que me llamaba Macarena casi se muere porque la virgen de donde
vive es la Virgen de la Macarena. Casi llora y casi lloro con ella porque
era la primera o segunda vez que alguien asocia mi nombre con la Virgen y no
con la canción!! Llegué al hostal y me acosté al toque porque estaba
cansada pero oía a alguien moverse y ya pensaba que nos iba a violar o robar
así que me puse mis audífonos y ahí si me quedé dormidasa. Nos
despertamos a las 8:30 a tomar desayuno y salimos a las 9:30 a conocer todo .
Estuvimos caminando más tranquilas porque sabíamos que teníamos tiempo,
podíamos coger el último tren que salía a las 8:30. Brujas,
PRECIOSO!!!!!!!!!!!!! Es muy parecido a Luxemburgo pero más acogedor, con más
movimiento y con canales.
También
vimos la Venus de Brujas que la hizo Miguel Ángel, muy bonita. Su mano
está puesta en forma de M para que se pueda distinguir que es de él. Si tienes menos e 26 años, la entrada te cuesta 1 euro. Luego fuimos a un museo de chocolate, fue interesante. Habla de dónde es
y de todo el proceso. Vendían chocolate de Perú pero estaba agotado así
que todo un éxito. Caí en la tentación y me compré una taza que dice
“Chocolat” y tiene una cucharita al costado y un kit chiquito para hacer fondue.
Después,
nos fuimos al hostal, sacamos nuestras cosas y nos fuimos a la estación de
tren. Tomamos un tren en teoría directo pero hubo un accidente y dijeron
que no podían pasar por La Haya y que nos teníamos que bajar en la siguiente
estación para tomar otro tren. Obviamente primero dijeron todo esto en
holandés y supe que algo iba mal porque todo el mundo se paró así que le
pregunté a un pata qué decían y casi me muero. Nos bajamos al toque y
corrimos para tomar el otro tren. Bajamos escaleras eléctricas corriendo, cargamos nuestras maletas, todo un lío para llegar al spoor y darnos cuenta que el tren llegaba en 10 minutos. Cuando llegamos a La Haya no me lo
creía. Fue raro sentir que “estaba en casa” y que no era Lima.
Mis recuerdos: mi kit de fondue, un vaso de cerveza que me robé de Delirium (si, Europa me ha vuelto tacaña y ladrona), la botella de la cerveza de galleta y mi nueva taza.
Luxemburgo: jueves 04 al viernes 05
Bruselas: viernes 05 al sábado 06
Brujas: sábado 06 al domingo 07


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